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FOBIA - ¿A QUÉ LE TEME UN SUJETO CON FOBIA?
La fobia es una neurosis que se caracteriza por la presencia de temores irracionales y exagerados hacia objetos o situaciones, que por lo general no son peligrosas para todas las personas. El sujeto se defiende mediante la maniobra de evitación del objeto o situación que le provoca la aparición de ansiedad dolorosa. El simple pensamiento del objeto fóbico es suficiente para producir ansiedad, y el acercamiento real al estímulo fóbico produce un incremento en la ansiedad que llega al pánico y desata la angustia. La huida del estímulo fóbico limita su vida cotidiana, por incapacidad en el desarrollo de las actividades habituales.
¿A qué le teme un sujeto con fobia?
El concepto de fobia se explica básicamente como: un miedo irracional a una situación u objeto. Cuando un terror se dirige a un objeto o situación, que desapasionadamente no es un exceso peligroso y hacia el cual surge un temor irracional. Como regla general, la persona que la sufre se da cuenta de la falta de lógica en su conducta, pero se siente empujada a evitar o a exponerse a el objeto o situación. La idea de peligro le parece irracional y extraña al sujeto, pero el pánico lo domina completamente al acercase al objeto o situación.
El sujeto fóbico tiene miedo a algo que nadie más teme. Entra en angustia siempre que se encuentra ante la misma situación u objeto, particular para cada uno. Esto hace que su vida, su situación cotidiana vaya limitándose paulatinamente para evitar el encuentro con aquello que le produce angustia, hasta tal punto que en ocasiones le imposibilita salir de la casa o para salir de ella necesita ir acompañado.
La fobia también se puede considerar como: la evitación de situaciones, percepciones, objetos y sentimientos cuyo estado emotivo es siempre la angustia. Greenson (1959) menciona que las fobias son una defensa en contra de la identidad, así como de la integridad corporal. La razón de su existencia es crear un peligro externo, que sea menos angustiante que el pensamiento interno.
Pero, realmente: ¿a qué le teme un sujeto con fobia?
Podemos agregar un concepto que va ligado a la fobia: la angustia.
Según Sigmund Freud, la angustia es la transformación de la excitación sexual acumulada y no satisfecha: la libido no satisfecha produce un monto de excitación que al no ser descargada se transforma directamente en angustia. La angustia puede manifestarse como un ataque, puede consistir solo en la sensación de angustia o puede presentarse también como alguno de sus equivalentes: temblor, vértigo, ahogo, diarrea, palpitaciones, etc.
También sitúa el problema de la angustia con relación a las conceptualizaciones de la segunda tópica. Menciona que en el sentido dinámico el yo es débil, pues responde a distintas dependencias. Cuando tiene a reconocer su debilidad “se anega en angustia”. Angustia real; ante el mundo exterior; angustia de la conciencia ante el superyó y angustia neurótica frente a la fuerza de las pasiones del ello. Ofrece una referencia tópica de la angustia, ya que el yo es el único “lugar” en donde se siembra la angustia. Entonces, afirma que el yo, es la única sede de la angustia y que solo esta instancia puede sentir angustia. Por lo tanto, las variedades de angustia corresponden a las distintas relaciones del yo con las otras instancias. La formación de sustitutos evita la ambivalencia y le permite al yo suspender el desarrollo de la angustia.
Otros conceptos que van relacionados a la fobia son, el síntoma y la inhibición. El síntoma, equivale a un indicio de un proceso patológico. Es indicio y sustituto de una satisfacción pulsional interceptada, es un resultado del proceso represivo. Se trata de un acto nocivo o inútil que el sujeto realiza contra su voluntad, experimentando sufrimiento y que puede agotar su energía psíquica, llegando incluso a incapacitarlo para realizar otras actividades. Es síntoma es completamente inconsciente. La inhibición, tiene un nexo particular con la función y no necesariamente designa algo patológico. Se puede dar ese nombre a una limitación normal de una función. La inhibición puede ser un síntoma, expresa una limitación funcional del yo, son limitaciones de las funciones yóicas, sea por precaución o a consecuencia de un empobrecimiento de energía.
Sigmund Freud fue, quien introdujo el concepto de fobia. En 1895 en su trabajo sobre obsesiones y fobias, delimitó estas condiciones y dividió a estas últimas en: comunes, es decir, aquellas en que el miedo exagerado es hacia un objeto que cualquier persona detesta o teme. Un ejemplo sería la ofidiofobia (terror a las serpientes), y contingentes, en las cuales se observa un temor particular hacia el que el hombre normal no expresa pánico. Un ejemplo podría ser la agorafobia (terror a espacios abiertos).
En la fobia, la angustia neurótica es transformada en aparente angustia real porque merced al "desplazamiento", lo que primeramente era un temor interno a algo desconocido, se transforma en un temor a algo externo y conocido (el objeto fóbico), aunque el propio sujeto juzgue desmesurado e irracional su temor a dicho objeto. La ventaja es que “de un peligro exterior puede uno salvarse con la fuga; en cambio la tentativa de fuga ante un peligro interior es difícil”. Las fobias son manifestaciones de la ansiedad que se fijan en un objeto para evitar presentarse como una angustia generalizada.
Sigmund Freud en 1909 en el caso Juanito ("Análisis de la fobia de un niño de cinco años") donde al explicar la fobia por el mecanismo de "desplazamiento" deja de considerar a la angustia como una simple energía libidinal para conceptualizarla como un "afecto". Juanito se niega a salir a la calle porque le dan miedo los caballos, le tenia fobia a los caballos. El miedo a los caballos sería el síntoma y la incapacidad de salir a la calle, un fenómeno de inhibición, una restricción que el “yo” de Juanito le impone para no despertar el síntoma de angustia. No se trata de un miedo indefinido a los caballos, sino precisamente un temor angustioso a que un caballo le muerda. En este estudio nos mostraba un conflicto edípico, en el cual la intensa hostilidad en contra del padre, daba lugar al temor de ser castigado, esto es, un miedo a la castración que se transforma en el temor de ser mordido por un caballo. En otras palabras, el progenitor habia sido sustituido y cambiado por un animal en el mundo externo. Aquí se evidencia que, es más facil contener un peligro afuera que una amenaza interna.
En toda fobia el objeto original del miedo es reemplazado por otro y por esta razon reprimido. En el caso de Juanito los deseos de muerte en contra del padre y el temor que acarrea la situación es alejada de la conciencia, debido a que resulta inaceptable para él. La razón de ello estriba en que al mismo tiempo que manifiesta odio, Juanito ama a su progenitor.
En este punto podriamos agregar un concepto más relacionado a la fobia; la ambivalencia, que es, ese sentimiento de amor y odio que siente la persona hacia su objeto de amor, es un sentimiento que su inconsciente no puede contener y por eso separa el sentimiento de odio hacia la fobia a un objeto o situación para poder dejar latente y consciente el sentimiento de amor. Los sentimientos de odio emergen del insconsciente en la forma de una fobia. Juanito tiene un amor bien fundado y un odio menos justificado, ambos dirigidos a la misma persona. En este caso la hostilidad hacia el caballo es directamente proporcional a la agresividad que Juanito tiene por su padre, más que la hostilidad que el padre tiene hacia Juanito.
Las fobias son una manera muy eficaz que utiliza el aparato psíquico para deshacerse de la angustia interna de la que sufre el sujeto. En lugar de sentir la angustia y el peligro dentro de sí mismo, una fobia tiene la ventaja de ser un síntoma que localiza la angustia fuera del individuo, donde puede ser evitada. Precisamente por esta cualidad que tienen las fobias de localizar el peligro fuera de sí, muchas personas pueden convivir con sus fobias sin mayores problemas ya que sencillamente evitan el objeto fóbico, y así evitan la angustia. La fobia se desarrolla porque una representación mental produce demasiada angustia y no puede ser tolerada en la consciencia. Esa representación es reprimida y mandada al inconsciente donde el afecto correspondiente a la representación es desplazado simbólicamente sobre otra representación, el objeto fóbico, que se encuentra fuera del sujeto, lejos de la representación original.
En la fobia hay escisión entre el objeto bueno y el objeto malo, por eso el sujeto con fobia tiene fluctuaciones entre el amor y el odio, vive toda la vida con esa ambivalencia en sus relaciones objetales, siempre huye en presencia del estímulo que le genera fobia, experimenta continuamente el deseo de controlar el mundo externo, en realidad, quiere mantener bajo control aquello que ha reprimido. Transita por los dos tiempos del trauma (cuando sucede y cuando se resignifica). El primer tiempo cuando da cuenta de la castración. En lo simbólico, que le quiten el poder, la autoridad, la voz, que le corten algo. Es doloroso en lo real y en lo simbólico. El segundo tiempo, el padre (el objeto de amor) se vuelve objeto de miedo, lo quiero y me siento amenazado. A veces un padre brutal puede tener sus efectos perturbadores en la vida psíquica del hijo, pero es mucho más interesante pensar cuánto de la hostilidad del niño en realidad está tramitada en ese temor al padre y cuánto de la función de ese padre es proporcional a la hostilidad del niño. Ya no se debate entre el amor y el odio sino entre el amor y el miedo. Entonces en ese momento, ¿qué hago con este objeto que me amenaza? Lo desplazo y condenso. El objeto al que lo desplazo es el que va a ayudar a crear el segundo tiempo del trauma.
Entonces en la fobia cuando el sujeto da cuenta del objeto desplazado, generalmente lo va a llevar a la angustia. Si hay fobia hay historias amenazantes, hay objetos internos duros, lo que mueve en la fobia es el miedo, entonces, se debe trabajar sobre el miedo del sujeto.